Dedo en gatillo

Los tendones que doblan los dedos se deslizan fácilmente con la ayuda de poleas que mantienen los tendones cerca del hueso.

El dedo “en gatillo” se produce cuando la polea se vuelve demasiado gruesa o se forman nódulos que impiden el deslizamiento natural causando dolor, chasquido o una sensación de atrapamiento.

El objetivo del tratamiento es eliminar la hinchazón y la captura o bloqueo, para permitir un movimiento completo e indoloro del dedo o el pulgar.

La cirugía es recomendable si las opciones no-quirúrgicas no mejoran los síntomas. Usualmente se realiza en forma ambulatoria. Su objetivo es abrir la primera polea para que el tendón pueda deslizarse libremente.

La movilidad activa del dedo puede comenzar inmediatamente después de la cirugía. El uso normal de la mano sucede una vez que ceden las molestias de la cirugía.